viernes, 25 de marzo de 2016

Sabines, 90 años





Celebramos, este 25 de marzo de 2016, el 90 aniversario del natalicio del poeta chiapaneco Jaime Sabines. Pluma y voz de millones de jóvenes que en la segunda mitad del siglo XX hicieron de él su poeta favorito. Sabines fue un enamorado del amor, pero también un crítico del tiempo que le tocó vivir; voz autorizada para halagar a Chepita, su mujer, para llorar por la partida de su tía Chofi, para canonizar a las putas o para cantar la grandeza de Dios. 

Con seguridad habrán de pasar muchos años para que un poeta logre identificarse con jóvenes y viejos, así como lo hizo Jaime Sabines. 


La lectura nos hace libres y felices

José Antonio Galván Pastrana
Colonia Moderna, CDMX
25 de marzo de 2016





martes, 22 de marzo de 2016

Las sirenas en Semana Santa, minific

 
 
 

A Elvira, por su condecoración “Leona Vicario, Madre de la Patria”.

En Semana Santa las sirenas de van de vacaciones. Abandonan sus puestos habituales en medio de las aguas oceánicas y se sumergen en el mar.
Sus cantos se dejan de escuchar y los marinos de todos los confines empiezan a extrañarlas.
Poco a poco les invade la nostalgia: algo les falta, pero ellos no alcanzan a precisar qué.
Mientras ellos añoran lo que no saben, ellas se pierden en el descanso.
Algunas duermen profundamente y son invadidas por los sueños más extraños.
Otras se entregan a la charla y con palabras construyen sueños imposibles y los hacen posibles.
Las menos se ponen a leer, y en la poesía, el cuento y la novela, encuentran las rimas, las historias, los ambientes y los personajes con los que se identifican: versos que quisieran ser rimados por ellas, vidas que quisieran ser vividas por ellas, ambientes que quisieran ser habitados por ellas, personajes que quisieran ser representados por ellas.
Al terminar la Semana Santa muchas no regresan a sus puestos: resucitan en los brazos de un hombre convertidas en mujeres de carne y hueso, y hacen de su vida entre los humanos el espacio perfecto para obtener y dar felicidad.
La lectura nos hace libres y felices.
José Antonio Galván Pastrana
Colonia Narvarte, CDMX
22 de marzo de 2016


viernes, 18 de marzo de 2016

El mundo, Eduardo Galeano





En el año 2000 se publicó por primera vez El libro de los abrazos, una de las obras más entrañables del escritor uruguayo Eduardo Galeano. Sus páginas reúnen historias protagonizadas por personas personajes "reales" y otros que surgieron de la mente creativa del escritor.

El primer texto de ese libro (el primer abrazo) se titula "El mundo". Te invitamos a que escuches este audio.

Fuente: Eduardo Galeano, El libro de los abrazos, Siglo XXI. 2000. p. 1.

De clic aquí: EL MUNDO

La lectura nos hace libres y felices

José Antonio Galván Pastrana
Colonia Moderna, CDMX.
18 de marzo de 2016

jueves, 10 de marzo de 2016

El maestro, Eduardo Galeano




"El maestro" es un breve y bello relato de Eduardo Galeano. Un homenaje a los docentes que transforman la vida de sus alumnos. Tomado de Bocas del tiempo, Ed. Siglo XXI. 2004

Dé clic aquí: EL MAESTRO

La lectura nos hace libres y felices.

CDMX
10 de marzo de 2016

miércoles, 9 de marzo de 2016

El amor, Eduardo Galeano

 
 


"El amor" es uno de los textos más reveladores y completos del autor uruguayo. Espero que usted, escucha, lo disfrute tanto como yo. Tomado de Memoria del fuego I. Los nacimientos. Ed. Siglo XXI.

Dé clic aquí: EL AMOR DE EDUARDO GALEANO

La lectura nos hace libres y felices.

CDMX
9 de marzo de 2016

domingo, 6 de marzo de 2016

GGM, 89 AÑOS

 
 
Retrato tipográfico de Gabriel García Márquez realizado por Laura Bonilla

Luisa, con veintiún años cumplidos, regresó a su Aracataca natal una mañana de febrero, sin su esposo, tras casi dieciocho meses de ausencia. Estaba embarazada de ocho meses y llegaba mareada del barco, tras otra travesía turbulenta de Ríohacha a Santa Marta. Unas semanas después, el domingo 6 de marzo de 1927, a las nueve de la mañana, en medio de una tormenta poco habitual para esa época del año, dio a luz a un niño, Gabriel José García Márquez. Luisa me contó que su padre había salido temprano a misa cuando las cosas "se ponían mal", pero cuando volvió a casa todo había acabado.

El niño nació con una vuelta de cordón alrededor del cuello --luego él mismo atribuiría su tendencia a la claustrofobia a aquel contratiempo temprano-- y pesó, según se dijo, cuatro kilos doscientos gramos. Su tía abuela, Francisca Cimodosea Mejía, propuso que lo frotaran con ron y le echaran agua bendita, por si había algún otro percance. De hecho, el niño no sería bautizado oficialmente hasta los tres años y medio, junto con su hermana Margot, quien para entonces vivía también apartada con los abuelos. (Gabito conservaría un nítido recuerdo de su bautismo. Fue oficiada por el padre Francisco Angarita en la iglesia de San José de Aracataca, el 27 de julio de 1930, y los padrinos fueron los dos testigos de boda de sus padres, su tío Juan de Dios y su tía abuela Francisca Cimodosea.)

El coronel Márquez celebró el nacimiento. su querida hija se había convertido en otra causa perdida, pero decidió considerar que incluso aquel revés no había sido más que una batalla, y tomó la determinación de ganar la guerra. La vida seguía, y a partir de entonces dedicaría todas sus energías, nada despreciables por entonces, al primogénito de su hija, a su nieto más reciente, a "mi Napoleoncito".

Fuente: Gerald Martín. Gabriel García Márquez. Una Vida. pp. 54-55. Ed. Debate, 2009.

Dé clic aquí: CIEN AÑOS, GGM

La lectura nos hace libres y felices.

José Antonio Galván Pastrana
6 de marzo de 2016
Colonia Condesa, CDMX

miércoles, 7 de enero de 2015

Hasta siempre, Don Julio




Ayer fui a la librería a comprar mi regalo del día de reyes. Me encontré con una joya recién publicada por el FCE: "Encuentro: Octavio Paz y Julio Scherer". Al leer el nombre de Don Julio vinieron a mi mente otros nombres: Vicente, José Emilio, Federico, Gabriel, Carlos, Miguel Ángel. Me dije: "De aquel equipo que fue capaz de transformar el periodismo mexicano ya sólo queda Scherer" (léase Los periodistas, de Vicente Leñero).
Hoy por la mañana, al trasladarme para reanudar mis labores en el IPN, Carmen Aristegui interrumpió una entrevista radiofónica para anunciar que el portal de la revista Proceso confirmaba la muerte de Julio Scherer. Inmediatamente me pensé en el ayer y una certeza me inundó: ya se fueron todos.
El periodismo de hoy sería impensable sin Julio Scherer. Pugnó por una nueva forma de hacer periodismo en el Excélsior que él dirigió de 1968 a 1976. Por eso el gobierno de Luis Echeverría fraguó una de las acciones más criminales en contra de la libertad de expresión: expulsó a Scherer de la cooperativa de Excélsior y con él se fue más de un centenar de periodistas. Gracias a ello nació una publicación que marcó una voz discordante en medio del autoritarismo: Proceso, dirigido por Scherer, aparecido veinte días antes de que Echeverría dejara la Presidencia de la República. También apareció la revista Vuelta, encabezada por Octavio Paz; el Uno más uno, de Manuel Becerra Acosta (1977); la revista Nexos (1978)... Tiempo después La Jornada (1984).

Si bien Scherer fue un personaje polémico por algunos de sus trabajos periodísticos (como entrevistar al subcomandante Marcos ante las cámaras del canal de las estrellas, o entrevistar al narcotraficante Ismael "Mayo" Zambada y hacer la crónica del viaje para encontrarse con él), ningún crítico podrá escatimarle la escuela que dejó gracias a sus haceres como reportero, entrevistador y director de publicaciones.

De igual manera, quizá de forma indirecta, Don Julio nos daba la interpretación certera de nuestro presente. Desde Gustavo Díaz Ordaz hasta Felipe Calderón, la pluma de Scherer fue ágil para denunciar el abuso, la corrupción, el autoritarismo, el tráfico de influencias, los conflictos de interés, el fraude y muchos otros vicios y características de nuestras autoridades políticas. También, narró la vida truculenta en las cárceles mexicanas o en las calles marginadas donde los niños se vuelven delincuentes.
Para entender nuestro presente y nuestro pasado reciente hay que leer a Scherer: Poder, historias de familia; Los presidentes, Estos años, Máxima seguridad, La terca memoria, La reina del Pacífico, La pareja, Niños en el crimen, Parte de guerra, Calderón de cuerpo entero, Salinas y su imperio, Secuestrados, Vivir... También dos sobre Chile: Allende en llamas y Pinochet, y otros muchos textos que narran pasajes de la vida de personajes como Siqueiros o García Márquez.

Que la prosa certera y lúcida de Scherer, y el aprendizaje que se puede obtener de sus textos sigan siendo una escuela para los jóvenes que ahora creen que un mejor periodismo es posible.

Hasta siempre, maestro.

José Antonio Galván Pastrana
Colonia Moderna
7 de enero de 2015